Por ANDRÉS TAPIA

El 13 de enero de 1996, un poco después de las 15:00 horas, en un sitio conocido como Highland Drive, en Arlington, Texas, una niña llamada Amber Hagerman y su hermano Ricky, pidieron permiso a sus abuelos para dar un paseo en bicicleta por el vecindario. “Pero no más allá de una cuadra”, advirtió Donna Whitson, la madre de los chicos.