Por ANDRÉS TAPIA

Existe un proverbio de origen desconocido –aunque algunas fuentes lo presumen anglosajón– que asegura que “el diablo está en los detalles”. Dicha frase, empero, es una variante de “God is in the detail” que, alternativamente, se atribuye al arquitecto alemán Ludwig Mies van der Rohen, al historiador de arte –también alemán– Aby Warburg y al escritor francés Gustave Flaubert, si bien la estructura gramatical de este último ostenta una mínima pero sutil diferencia: “Le bon Dieu est dans le détail (el buen Dios está en el detalle)”.

El pasado domingo 27 de agosto, viajé de regreso de Las Vegas, Nevada, a la Ciudad de México. Asistí a la convención que anualmente celebra en esa ciudad la automotriz General Motors, y decidí quedarme por mi cuenta el fin de semana.