Por ANDRÉS TAPIA

A contracorriente de lo que alguna vez pensó, Stephen Hawking imaginó que aquello que ingresara a un agujero negro –y por aquello debemos entender luz, partículas, gases, materia, en resumen, información– eventualmente podría salir de ahí: bien expulsado hacia el sitio del cual provenía pero en un estado distinto y no muy útil, o si el agujero era lo suficientemente largo, hacia otro universo. Y lo simplificó de la siguiente manera: “Es como quemar una enciclopedia. La información no se pierde si se conservan el humo y las cenizas, pero es difícil de leer”.

Por ANDRÉS TAPIA

La última entrega del videojuego Assassin’s Creed, desarrollado por la compañía canadiense Ubisoft Quebec, se titula Assassin’s Creed Oddysey. A diferencia de las ediciones anteriores de la saga, que se compone de 21 capítulos, esta historia ofrece a los jugadores la posibilidad de elegir entre dos hermanos que comparten un vínculo de sangre y una herencia histórica en tanto son nietos de Leónidas I, el guerrero espartano que contuvo a las hordas del rey persa Xerxes en el mítico Paso de las Termópilas.

El menor es un varón; la mayor una mujer. Ambos son hijos de Mirryna, la hija de Leónidas, pero fueron engendrados por padres distintos: mientras Alexios desciende de Nikolaus, el hombre que se convertirá en el Lobo de Esparta, Kassandra lo hace de Pitágoras. Sí, ese mismo en el que están pensando.