Por ANDRÉS TAPIA

El año 1999 los motores de búsqueda más populares de Internet eran Yahoo!, Netscape Navigator, Lycos, Geocities, WebCrawler, Altavista, AskJeeves y LookSmart. Google, que había sido fundada en septiembre de 1998, estaba muy lejos de convertirse en un emporio rayano en un monopolio, y MSN Search, que también ya existía, a pesar de tener un buen comienzo no logró consolidarse con el paso del tiempo. La oferta, empero, era diversa, amplia y ecléctica, y cada nuevo internauta podía elegir a la compañía de su preferencia.

Sin embargo, durante el segundo lustro de la década de 1990, cuando la Internet apenas empezaba a propagarse en el mundo y la navegación implicaba una infraestructura alámbrica vinculada a las líneas telefónicas, acceder a una página tomaba mucho tiempo y la comunicación estaba sujeta a interrupciones constantes. Tales vicisitudes afectaban mayormente a los receptores del mensaje, pero los emisores del mismo no estaban exentos de ellas: subir contenido a Internet era tan complejo como jugar una partida de ajedrez con Gary Kasparov.