Por ANDRÉS TAPIA // Ilustración: 2dforever

Cuando John Winston Shackleford contempló los 17 peldaños de la escalerilla con tal de medir de alguna manera lo que faltaba para el fin, no evitó pensar en Yuri Gagarin y Rabelais…

Uno…

…frente a él estaban los colores primarios y muchos más; sin embargo, su mente se había extraviado en el azul de cielo y mar que parecían uno solo pero en realidad no. ¿Aún será azul la Tierra? Baissez le rideau, la farce est jouée. La paráfrasis de las palabras del cosmonauta la pronunció mordiendo en silencio cada letra; la frase atribuida al escritor francés apenas resonó en su mente.

…dos…

Ambas le gustaban, ninguna le bastaba.

Por ANDRÉS TAPIA

Una noche ya perdida, mientras caminaba con un amigo, pasamos por la casa de quien entonces era su novia, más tarde sería su esposa y hoy solamente la madre de su hija. “Mira” –dijo, y extendió su brazo derecho para señalar orgulloso el balcón del piso número tres de un edificio de departamentos–, “ese rehilete yo se lo regalé a Adriana”.