Por ANDRÉS TAPIA

Quien alguna vez jugó Age of Empires, el videojuego creado por Microsoft, la compañía fundada por Bill Gates, seguro tiene claro que un Scout (la traducción literal al castellano es explorador), es un jinete, o soldado de a pie, que es enviado a un sitio determinado con la misión de observar, explorar o, simplemente, prestar atención al entorno que se va revelando mientras se avanza.

Quien no lo hizo, relacionará la palabra Scout con la agrupación infantil creada por el General británico Robert Stephenson Smith Baden-Powell of Gilwell, un hombre que con muy buenas intenciones concibió la idea de un movimiento destinado a combatir la delincuencia en Inglaterra en los primeros años del Siglo XX, a partir de un proceso educativo sustentado en valores comunes que fomentaban el desarrollo físico, espiritual y mental de niños y adolescentes.

Por ANDRÉS TAPIA

Hubo un tiempo en que existieron los buenos viejos tiempos. Un tiempo en el que los tiempos eran premeditados y bienvenidos, apacibles y solaces. Ingenuos, seguramente, pero buenos y simples. Y, si se piensa, quizá por ello felices. Tengo un recuerdo de esos buenos viejos tiempos.

¡Qué divertido, me encanta, me encanta! ¿La estamos pasando bien? ¡U-S-A, U-S-A!

Una mañana de invierno de 1975, mientras cursaba el segundo grado de educación primaria, la profesora Concepción –una mujer hermosa, rubicunda e inocentemente voluptuosa–, anunció a la clase que dentro de algunos meses organizaría un viaje a Disneyland.