Por ANDRÉS TAPIA // Fotografía: MATT BOULTON

Por más extraño que sea un visitante y más inaudita la ciudad de la que provenga, si alguna vez llega a Nueva York invariablemente perderá su individualidad. Pero si no ocurriese así, cuando menos terminará formando parte de un muy amplio catálogo de seres improbables que uno imagina parte de la mitología de alguna civilización antigua, y no obstante son imposibles de hallar.

A Mauricio Hammer

Por ANDRÉS TAPIA

Una mañana soleada del mes de octubre de 1997, en un galerón habilitado como sala de prensa en el Autódromo de los Hermanos Rodríguez de la Ciudad de México, un hombre joven de 29 años se puso en pie cuando David Ramírez, encargado de prensa de la discográfica BMG Ariola, levantó un micrófono para ofrecerlo a una centena de periodistas ahí reunidos. Lo hizo después de tres segundos, lapso en el que Ramírez agitó el micrófono en el aire con la mano derecha, mientras que con un ademán de la siniestra parecía preguntar “¿quién?”.

Por ANDRÉS TAPIA

El año de 1981, en una conferencia de prensa en Viena que ofreció Sony Electronics para anunciar la creación del prototipo del CD, el director de orquesta austriaco, Herbert von Karajan, estuvo presente en la misma. Ocurrió así porque Karajan estaba convencido de las bondades de este nuevo formato de grabación, que en un principio podía almacenar hasta 60 minutos de música continua, lo cual permitía escuchar sinfonías completas sin tener que interrumpir la obra para dar vuelta al disco como ocurría con los vinilos.

Por ANDRÉS TAPIA

No debería contar esta historia… pero de cualquier modo lo haré.

La Nochebuena del año 2014, Enrique Peña Nieto ordenó a todos los empleados de la Residencia Oficial de Los Pinos, en la Ciudad de México, que se marcharan a casa. Se quedaría con sus hijos (Paulina, Alejandro y Nicole) y con las hijas de su esposa Angélica Rivera (Sofía, Fernanda y Regina), a celebrar la cena de Navidad. Dos, tres, cuatro, acaso seis guardias presidenciales pero no más, y un número reducido de soldados del Ejército Mexicano que custodiaban el perímetro, se encargarían de la seguridad del presidente de México y su familia.