Por ANDRÉS TAPIA

Me detuve fuera del Palacio de Westminster, justo en la entrada del estacionamiento utilizado por los Lords y los Commons. Un policía –alto, delgado, portador de un bigote discreto– hacía guardia mientras mantenía una pose que me pareció típica y naturalmente británica: sus manos estaban entrelazadas detrás de su espalda; su mirada escudriñaba el horizonte.

Era mi primera vez en Londres, en Gran Bretaña, y excepto algunos lugares comunes no tenía idea de nada. Le pregunté:

–¿Qué tan lejos está Abbey Road de aquí?

–Muy lejos, amigo –respondió.

Por ANDRÉS TAPIA

El año de 1988 me perdí en una zona boscosa en las faldas de un volcán conocido como Nevado de Toluca, el cual se localiza en el Estado de México, la región que rodea a la ciudad del mismo nombre. Buscaba un campamento donde se filmaba una película, pero perdí una indicación en la carretera y descendí del autobús en un punto equivocado. En algún momento divisé un sendero, lo seguí; dos horas más tarde estaba absoluta y totalmente perdido.

Por ANDRÉS TAPIA

La primavera del año 2001, atraído por los paisajes mostrados en un video de la cantante Björk, viajé a Islandia. “El secreto mejor guardado de Europa”, lema con el que Icelandair promovía al país, tenía entonces poco menos de 300,000 habitantes; a 13 años de distancia, su población raya en los 325,000.