Por ANDRÉS TAPIA // Foto: TWITTER: JAPANEMB_MEXICO

En los corredores de la muerte de Estados Unidos, cuando un sentenciado abandona su celda por última vez para dirigirse a la cámara de ejecución, el guardia que le franquea el paso anuncia su salida y trayecto con la siguiente frase: Dead man walking!, que literalmente significa “hombre muerto camina o caminando”.

Conocí dicha expresión y de su uso a partir de la película del mismo nombre protagonizada por Sean Penn y Susan Sarandon (Dead Man Walking, Tim Robbins; 1995), la cual es una adaptación del relato homónimo de no ficción, escrito por Helen Prejean, una monja que pertenece a la hermandad de Saint Joseph of Medaille, una de cuyas congregaciones está situada en New Orleans.

Anuncios