Por ANDRÉS TAPIA // Fotografía: GADVENTURES.COM

El viajero común que por alguna extraña razón decide visitar Islandia, apenas trasponer las puertas del Aeropuerto Internacional de Keflavík, deberá abordar un autobús conocido como Flybus, el medio de transporte más común para dirigirse a Reykjavík, la capital del país, que está situada a 50 kilómetros en dirección noreste.

El viaje hacia la ciudad, que no toma más de 45 minutos, discurre por la costa norte de la Península de Reykjanes y la mayor parte del tiempo, en la cercanía o en la distancia, puede observarse el romper de las olas del Océano Atlántico Norte. La inmensidad del mar que se avizora y adivina, empero, no es lo que atrae la mirada de los viajeros, sino los restos de las rocas volcánicas de color negro que, a modo de arrecifes que sobresalen por encima del agua, advierten que esa isla que está situada al este de Groenlandia y en consecuencia muy cerca del Polo Norte, es un país que no se parece a ningún otro sobre la Tierra.

Por ANDRÉS TAPIA / Fotografía: BIRNA BRJÁNSDÓTTIR-FACEBOOK

El pasado mes de enero, Islandia casi cumplió con su cuota anual de homicidios (1.8). La madrugada del día 14, Birna Brjánsdóttir, una chica de 20 años que trabajaba como vendedora en la tienda departamental Hagkaup, fue vista por última vez mientras caminaba dando traspiés por Laugavegur, la avenida principal del centro de Reykjavík. Una cámara de CCTV registró esto.

Birna no llegó a casa ni fue a trabajar al día siguiente, eso fue suficiente para declararla como desaparecida. Alrededor de 775 personas se ofrecieron como voluntarios para buscarla. Peinaron cada centímetro de la capital de Islandia y sus alrededores. Al mismo tiempo, la noticia de su desaparición dominó los espacios en los medios de comunicación, en las redes sociales y en las charlas de café.

Por ANDRÉS TAPIA // Fotografía: COMIC BOOK RESOURCES

Existe un libro llamado Whoever Fight Monsters. My Twenty Years Tracking Serial Killers for the FBI. La mitad del título está inspirado en un aforismo de Friedrich Nietzsche extraído de Así hablaba Zaratustra: “Quien combate con monstruos debería evitar convertirse en uno en el proceso. Cuando miras fijamente el abismo, él también mira dentro de ti”. El autor del libro (en coautoría con Tom Shachtman) es Robert K. Ressler, un ex agente del FBI que trabajó cerca de 20 años en el buró analizando escenas de crímenes, elaborando perfiles psicológicos de asesinos seriales y, en menor medida, negociando la liberación de rehenes. A él se le atribuye haber acuñado la expresión “asesino serial”.

Por ANDRÉS TAPIA

Pasa de la medianoche y cedes al impulso de verificar el espacio restante en la memoria de tu computadora: te restan 100.21 gigabytes libres de 249.8 originales. Tu computadora, que hace dos horas frotaste con un paño y un líquido especial para mantenerla limpia, no serviría de gran cosa para albergar los 2.6 terabytes de metadatos que suponen el universo de la filtración, investigación periodística o estratagema política que hoy se conoce como The Panama Papers.

Por ANDRÉS TAPIA

Te contaré la historia, pero debo advertirte que no será sencillo digerirla.

Es una historia de todos los días, aunque no de todos los tiempos. Ocurre desde hace algunos años aunque cada vez con mayor frecuencia.

En un lugar del espacio-tiempo llamado México, la gente desaparece y no se vuelve a saber jamás de ella. Salen de casa rumbo al trabajo –sea cual sea su trabajo: poeta, bombero, vendedor de pan, periodista…–, al parque, a un bar. Y con los modos fascinantes de la magia se esfuman.