Por ANDRÉS TAPIA // Fotografía: AMI VITALE

El Mundo ya no es un lugar seguro. Pudo ser ayer, esta mañana o cualquier otro día del futuro, pero un día es posible que despiertes y caigas en la cuenta de que todo aquello que exhibías con orgullo o, bien, fingida indiferencia, fue utilizado por alguien para penetrar tu psyche y hacerte no vulnerable —en realidad lo fuiste desde el momento en que confiaste en alguien que no conocías— sino manipulable.

Es así porque en algún momento de los últimos 14 años, sin apenas notarlo, cedimos a la tentación de formar parte de un microuniverso que está contenido en un planeta llamado Tierra  en el que habita una especie conocida como humana, si bien taxonómica y paradójicamente designada como Homo sapiens.

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Por ANDRÉS TAPIA

El 5 de noviembre del año 2006, la BBC transmitió en el Reino Unido el que fue el capítulo número 6 de Planet Earth, una serie documental narrada por Sir David Attenborough y cuya realización tomó cinco años. Se tituló “Ice Worlds” y su temática versaba en torno a la vida animal en el Ártico y la Antártida.

Una de sus secuencias –acaso una de las más extraordinarias que se hayan filmado jamás debido a las implicaciones técnicas que supuso su grabación y al dramatismo intrínseco de la misma– exhibe a un oso polar macho que, obligado por el deshielo, abandona la placa continental y nada una distancia aproximada a 100 kilómetros con tal de encontrar comida.

Por ANDRÉS TAPIA

El 30 de junio pasado, Facebook hizo pública la última cifra de sus usuarios activos: 1,710 millones. Si se considera que al día de hoy la Tierra tiene alrededor de 7,452 millones de habitantes, la compañía que creó Mark Zuckerberg ha alcanzado a poco más de la cuarta parte de la población mundial.

Facebook, en tanto concepto, surgió primero en la mente de Zuckerberg como un programa que permitiría a sus usuarios elegir las clases que deseaban tomar a partir de las elecciones hechas por otros estudiantes, así como formar grupos de estudio. Esa idea se llamó CourseMatch. Más tarde, llevó la idea un poco más allá y le agregó un elemento lúdico: a partir de los álbumes escolares que incluían las fotos y los nombres de los estudiantes que vivían en la universidad, desarrolló FaceMash, un programa que exhibía las fotos de dos personas y los usuarios debían elegir a la mejor parecida con tal de crear un ranking.

Por ANDRÉS TAPIA // Fotografía: FERNANDO ACEVES

Look up here, man, I’m in danger

I’ve got nothing left to lose

I’m so high it makes my brain whirl

Dropped my cell phone down below

Ain’t that just like me?

Lazarus

Uno de los primeros días del mes de enero del año 2000, un teléfono sonó en la redacción del periódico Reforma de la Ciudad de México. Apenas escuchar el timbre, Carlos Meraz y yo nos sobresaltamos. Descolgué, encendí el altavoz, dije “Hello!” y, acto seguido, una voz de inconfundible acento londinense y coloratura de barítono, exclamó: “Soy David Bowie, chicos. ¿Cómo están?”.

Por ANDRÉS TAPIA

La memoria no sólo es una “facultad psíquica por medio de la cual se recuerda y se retiene el pasado” (RAE dixit), es también el conjunto de archivos, información, imágenes u objetos que los seres humanos suelen guardar para retener al pasado. Es una fotografía, una escultura, una piedra tallada o un pétalo de rosa escondido entre las páginas de un libro. Es todo eso y también un álbum de cromos que alguna vez coleccionó tu padre.

Por ANDRÉS TAPIA

El 8 de octubre del año 2010, los posts en Facebook de un colega periodista dejaron de aparecer de manera repentina. No nos conocíamos personalmente y nuestro trato se circunscribía tan sólo a la red social. Él me simpatizaba. Y supongo que yo a él.

Por ANDRÉS TAPIA  /  Foto: LUBOMIR BUKOV

En 1929, una idea expuesta en un cuento llamado “Chains” del escritor húngaro Frigyes Karinthy, planteó el teorema de que cualquier persona del mundo puede estar conectada a otra sin que para ello intervengan más de cinco intermediarios; en ese entonces la Tierra tenía tan sólo 1,500 millones de habitantes.