Por ANDRÉS TAPIA

Rick Blaine no podía enamorarse de ella. No se lo permitían el despecho ni el guion de Julius J. Epstein, Philip G. Epstein y Howard Koch. Pero ni el sentimiento ni los escritores le pusieron objeciones para que la mirase, desease y sedujese, con tal de paliar el recuerdo de Ilsa, aquella mujer nacida en Noruega de la que se enamoró en París el año de 1940 y la cual lo abandonó sin darle explicación alguna.

Yvonne era, pues, la segunda, la amante de adorno, el refugio en el cual podía guarecer su corazón roto y su ego maltrecho. Y no sólo eso: en términos dramáticos Yvonne representaba el contrapunto necesario para enfatizar la pasión de Rick por Ilsa: sin ella, el tipo rudo no consigue la justificación para su carácter, la emancipación necesaria para beber un whisky tras otro, y mucho menos el aura casi poética del macho alfa abandonado que, pertrechado en el encono de su amargura, halla en esto el pretexto justo para cometer tropelías y exigir en silencio ser rescatado.

Por ANDRÉS TAPIA

El doctor Mehran Tavakoli Keshe, de acuerdo a la biografía que sobre él aparece en la página de Internet de la fundación que lleva su nombre, es un ingeniero nuclear especializado en sistemas de control de tecnología de reactores, graduado por el Queen Mary College de la Universidad de Londres. Keshe habría nacido en Irán en 1958 y es hijo de un ingeniero en Rayos X.

Por ANDRÉS TAPIA

Pasa de la medianoche y cedes al impulso de verificar el espacio restante en la memoria de tu computadora: te restan 100.21 gigabytes libres de 249.8 originales. Tu computadora, que hace dos horas frotaste con un paño y un líquido especial para mantenerla limpia, no serviría de gran cosa para albergar los 2.6 terabytes de metadatos que suponen el universo de la filtración, investigación periodística o estratagema política que hoy se conoce como The Panama Papers.

Por ANDRÉS TAPIA

Más de una vez, el periodista mexicano Carlos Puig ha asegurado que hay ocasiones en que las columnas se escriben solas.

Es martes, 29 de marzo, y en la Ciudad de México pasan de las 14:00 horas. La temperatura raya en los 27 grados Celsius. No soy feliz, pero hoy me siento feliz, y quizá por ello suelto en silencio una carcajada cuando me entero, a través del periódico Reforma de la Ciudad de México, que un hombre llamado Alexander Caviel –británico, 21 años, de profesión asesor financiero y oriundo de Chelmsford, Essex– se fue de juerga, bebió una docena de shots de un coctel llamado Jagerbombs –más unos cuantos tragos de champagne y Amaretto Disaronno– y terminó su borrachera a 1448 kilómetros de donde la inició: ¡en Barcelona, España, sin haber tenido conciencia de cómo llegó ahí!

Los doce mexicanos más pobres: el Lado B de la lista de millonarios
Ahora en cuadernosdobleraya.com

Por ANDRÉS TAPIA

¿Qué balance hace Kate del Castillo desde el punto uno –digamos ubiquemos el asunto en el tweet que mandaste al Chapo Guzmán–, a lo que ha pasado todo este tiempo y el momento qué vives? ¿Qué balance puedes hacer hoy?

La pregunta la formula la periodista mexicana Carmen Aristegui. Su entrevistada, la actriz –también mexicana, bueno, hoy por naturalización también estadounidense– Kate del Castillo, descrita por Diane Sawyer y el programa televisivo 20/20 de la cadena estadounidense ABC como una “latina superstar” (supongo que al decir superstar suponen que está a la altura de Meryl Streep, Juliette Binoche o Helen Mirren), suspira (o parece que suspira, en realidad a mí me parece que está tratando de inhalar oxígeno porque la realidad la está ahogando).

Por ANDRÉS TAPIA

El tipo está desnudo del torso. Tiene los ojos cubiertos con cinta adhesiva industrial de color plata y las manos esposadas al frente. Al fondo, sobre la pared, se percibe un círculo de luz que sugiere, junto con el brillo de la piel del hombre, que hay un spot dirigido hacia él. En torno suyo, cuatro hombres encapuchados y con uniformes de tipo militar le rodean. Uno de ellos le interroga:

–¿Cuál es tu nombre?

–Manuel Méndez Leyva.

–¡Repítemelo!

–Manuel Méndez Leyva.

Por ANDRÉS TAPIA

En la última página de El corazón de las tinieblas, Joseph Conrad hace decir a Charlie Marlow, el protagonista y narrador de la historia, lo siguiente: “Me parecía que la casa iba a derrumbarse antes de que yo pudiera escapar, que los cielos caerían sobre mi cabeza. Pero nada ocurrió. Los cielos no se vienen abajo por semejantes tonterías”. Conrad alude con esta frase a un aforismo en latín: Fiat justitia, ruat coelum (Que se haga justicia, aunque los cielos caigan).

Marlow la pronuncia tras escuchar los ruegos de la prometida del agente Kurtz, quien desea saber cuáles fueron las últimas palabras de éste antes de morir (“Repítalas”, murmuró con un tono desconsolado. “Quiero… algo… algo… para poder vivir”). Marlow le dice que la última palabra que pronunció fue el nombre de ella. Pero está mintiendo. Las últimas palabras de Kurtz fueron: “¡Ah, el horror! ¡El horror!”.

Por ANDRÉS TAPIA

En una escena de la cinta El Padrino Parte III, Michael Corleone sostiene una charla con el Cardenal Lamberto, un personaje ficticio que en la historia de Mario Puzzo y Francis Ford Coppola alude a Albino Luciani, el nombre real del 263º Papa de la Iglesia Católica Romana, quien se negó a ser coronado y cuyo pontificado como Juan Pablo I tan sólo duró 33 días debido a su repentina y extraña muerte.

Corleone acude con Lamberto por consejo de don Tomasino, viejo amigo de su padre y consejero suyo, en la circunstancia de saberse estafado en la adquisición de un poderoso conglomerado de negocios por un grupo de conspiradores cuyos miembros forman parte de la Iglesia, la Mafia y los más altos círculos financieros de Europa, entre los que se incluye al Banco del Vaticano.

Por ANDRES TAPIA // Fotografía: CUARTOSCURO

Javier Duarte de Ochoa es el gobernador del estado mexicano de Veracruz, el cual se sitúa en la costa este del país y abarca buena parte de la zona sur del Golfo de México. Fue electo el 4 de julio de 2010, y declarado ganador oficial de la contienda el 26 de octubre del mismo año, luego de una serie de impugnaciones promovidas por su contrincante más cercano, Miguel Ángel Yunes. Las cifras para uno y para otro fueron de 1,357,705 votos, y 1,278,147.

Duarte de Ochoa es un hombre obeso, con calvicie incipiente, que ostenta una sonrisa tan tímida que nunca acaba de ser tal y por lo tanto puede ser declarada como cínica o falsa. La línea recta de su boca pocas veces –o nunca– se curva cuando sonríe. Sin embargo, al estar enmarcada por dos mejillas generosas y un par de hoyuelos infantiles, uno tiene que conceder –aunque la evidencia no parezca suficiente– que el hombre está sonriendo. O que al menos finge sonreír.

Por ANDRÉS TAPIA // Fotografía: AFP

Afganistán es un país extraño y reciente, por más antiguas que sean las planicies y las montañas que comprenden su geografía. Fundado en 1747 por Ahmad Shah Durrani –quien unificó a las tribus Pashtun–, los lugares comunes de la memoria colectiva apenas lo aluden a partir de la invasión de la otrora URSS (1979), y de la guerra emprendida en contra del régimen Talibán que lideraron los Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

La esperanza de vida de un habitante de Afganistán es de casi 51 años, una tasa bajísima que ubica a esa nación del sur-centro de Asia, en el sitio 222 del Mundo, es decir, sólo por arriba de Guinea-Bissau y Chad.

Por ANDRÉS TAPIA

La entrevista se realizó en el hotel Distrito Capital –el cual se localiza en el barrio de Santa Fe en la zona Oeste de la Ciudad de México–, en algún momento del año 2011. Paris Hilton, la socialité estadounidense, visitaba México a propósito del lanzamiento de una nueva línea de zapatos de la que ella era propietaria e impulsora.

Yo era el editor adjunto de la revista GQ México y, cuando me ofrecieron entrevistarla, pensé que acaso sería posible conseguir una buena pieza periodística si la confrontaba con preguntas y temas a los que ella poco o nada se exponía. Barack Obama estaba a punto de entrar en la recta final de su primer mandato e iniciar la campaña electoral para el segundo, y yo ingenuamente pensé que la heredera del emporio de Conrad Hilton (su abuelo) podría trascender a su estatus de niña mimada, caprichosa y superficial.

Por ANDRÉS TAPIA // Fotografía: FERNANDO ACEVES

Look up here, man, I’m in danger

I’ve got nothing left to lose

I’m so high it makes my brain whirl

Dropped my cell phone down below

Ain’t that just like me?

Lazarus

Uno de los primeros días del mes de enero del año 2000, un teléfono sonó en la redacción del periódico Reforma de la Ciudad de México. Apenas escuchar el timbre, Carlos Meraz y yo nos sobresaltamos. Descolgué, encendí el altavoz, dije “Hello!” y, acto seguido, una voz de inconfundible acento londinense y coloratura de barítono, exclamó: “Soy David Bowie, chicos. ¿Cómo están?”.

Por ANDRÉS TAPIA // Fotografía: PETE SOUZA

EPIFANIO ÁLVAREZ CARVAJAL: Me encuentro en un salón lleno de guerreros, líderes y campeones.

La noche del viernes 26 septiembre de 2014, mi querido hijo, mi amado Jorge que entonces tenía 19 años, estuvo entre los 43 estudiantes que desaparecieron –y seguramente fueron asesinados e incinerados– en algún lugar cercano a la ciudad de Iguala, en Guerrero.

En los 15 meses que han pasado desde que esas 43 preciosas vidas se perdieron en ese sitio, muchas más vidas se han perdido en México debido a la violencia, la delincuencia y la corrupción que azota al país. Muchas más personas, también, que hoy escuchan estas palabras, se hallan de luto debido a la muerte de un ser querido debido a la violencia, la delincuencia y la corrupción. Como nación tendríamos que hacerlo mejor, porque somos mejores, mucho mejores que esto.

Por ANDRÉS TAPIA

Mi nombre es Sandrine, por si te interesa, aunque casi estoy segura que no. ¿Me dirías tú tu nombre y me darías un minuto para tratar de entenderte? Quizá sean dos. O tres. Y acaso es posible que logre convencerte de que sean cinco o tal vez más. En todo caso, sea cual sea el tiempo que me concedas, debes saber que sólo lo utilizaré para intentar comprender porqué he tenido yo que coincidir hoy, aquí, contigo.

Por ANDRÉS TAPIA // Fotografía: STR/EPA

A Javier Martínez Staines, una voz crítica que hoy nos hace mucha falta

El pasado viernes 31 de julio, cinco personas fueron asesinadas en el barrio Narvarte de la Ciudad de México: cuatro mujeres y un hombre. Los detalles del asesinato han sido ventilados a cuentagotas por la policía si bien hay momentos en que se contradicen. Lo único que parece ser verdaderamente cierto (la tautología es válida), es que las cinco personas recibieron un tiro en la cabeza (el llamado tiro de gracia) si bien hay alguna versión que señala que en el caso del sujeto masculino, los disparos recibidos podrían haber sido dos o tres.

Por ANDRÉS TAPIA

No creo en los políticos. En ninguno. Al menos no en los mexicanos. Llámense como se llamen o tengan el color que tengan: amarillo, azul, tricolor o independiente.

Creo sí, en las personas, aunque tengan un color y además de eso sean políticos.

Por ANDRÉS TAPIA

En los Estados Unidos, cuando un periodista consigue meter un pie y evitar que cierre la puerta del Salón Oval de la Casa Blanca, el vocero de la misma tiene que maniobrar para evitar algún tipo de daño público a la institución presidencial o al presidente mismo.

Por ANDRÉS TAPIA

La primavera del año 2001, atraído por los paisajes mostrados en un video de la cantante Björk, viajé a Islandia. “El secreto mejor guardado de Europa”, lema con el que Icelandair promovía al país, tenía entonces poco menos de 300,000 habitantes; a 13 años de distancia, su población raya en los 325,000.

Por ANDRÉS TAPIA

Hace exactamente dos meses, 43 estudiantes desaparecieron en la ciudad de Iguala, en el estado mexicano de Guerrero. Las dudas, certezas y preguntas acerca de su paradero y su destino, se han pronunciado y repetido en medios de comunicación de todo el mundo, sin que unas, otras y las que falten, convenzan a nadie de nada.